El nombre de Juan Ramón Jiménez (1881-1958) está indisolublemente ligado al título de Platero y yo, que no sólo es su obra más conocida, sino una de las más universales de las letras hispánicas. Ya lo auguró Francisco Giner de los Ríos cuando le dijo: "Es perfecto. Con esta sencillez debía usted escribir siempre -y sonriendo añadió-: Pero no se envanezca." Comenzó a escribirlo en 1906.